jueves, 30 de octubre de 2008

Disentir no es delinquir

Hola, les comparto mi dardo que hoy me publicaron en diasiete.com:

La clase política de este país se caracteriza, antes que nada, por su oportunismo y su falta de visión. Hoy que la inseguridad se ha vuelto una de nuestras mayores prioridades -no porque sea nueva, sino porque ha tocado de frente a los sectores privilegiados-, legisladores, funcionarios de diversos niveles y partidos políticos se llenan la boca pidiendo penas más largas, cadena perpetua y todo tipo de medidas para criminalizar… no sólo la delincuencia, sino, de pasada, la protesta social.

... el resto del dardo está disponible en el sitio:
http://www.diasiete.com/30-10-2008/disentir-no-es-delinquir

domingo, 26 de octubre de 2008

un domingo intenso llega a su fin...

Estoy agripada. Desde que incorporé frutas y jugos a mi dieta de manera regular mis gripas no son tan severas -antes, me podían tirar una semana con fiebre y tal-, así que espero que la semana transcurra bien, a full, pese a mi gripita.

Bueno, el día de hoy estuvo muy chido, hicimos por la mañana una protesta con un montón de ongs de derechos humanos para resaltar que protestar es un derecho, reprimir es un delito. Estuvo padre. Luego desayuné y hablé con una chava que me cae muy bien, muy interesante... Jui al mercado, empecé a leer un libro de Sergio Pitol que ya me enganchó cañón, fui a ver una película muy divertida -como siempre- de los Cohen, hice dos de mis columnas para Día Siete y, bueno, pues ya me voy a dormir.

En esta semana: tarea y más tarea, ni hablar, me tengo que empezar a poner al corriente en ese tema.

buena semana, para mí misma, porque esta visto que a este blogcillo no entra nadie, más que yo.

cc

lunes, 20 de octubre de 2008

comida familiar

De las cosas buenas que mi última relación me dejó -bueno, no la última sino la más reciente- fue el acercarme un poco más a mi familia. Hoy mis tres sobrinas y mi sobrino me reconocen, lo que antes realmente no pasaba. Hoy mi cuñada o mi hermana me hablan y me dejan serios y tímidos mensajes en la contestadora invitándome a algún cumpleaños o fiestecilla de índole familiar.

Aunque sé que no voy a pertener totalmente a ese estrecho y amueganado grupo familiar, me encanta tenerlos por ahí, cerca. Me conmueven, formo parte y no, formo parte y sin embargo soy también una observadora que mira desde fuera, me gusta verme y vivirme ahí, por un rato de vez en cuando y compartir esos tramos.

Así que el sábado llegue con dos pasteles, mi ex y su hijo al cumpleaños de mi padre -66 añitos- y, pues bueno, ahí estuve, partiendo los pasteles, comiendo barbacoa, jugando con los chamacos, defendiendo los derechos de mis sobrinas -en ningún lugar puedo evitar mi veta feminista, sorry-, recordando, riéndome mucho con ese humor simple, fácil y generoso y sin cuestionamientos que tiene esa familia mía.

Agradecí mucho la vida de mi papá: un alcohólico redimido, si es que hay tal cosa, durante mucho tiempo tristísimo y solo por la muerte de su primera esposa -mi mamá, en un accidente-, mal esposo y parrandero a morir con la segunda -al menos durante los primeros años- y sin embargo, hoy, un papá adorado por sus hijos, un abuelo lelo y chocho y consentidor con sus nietos, un buen compañero para su mujer, un señor que esconde sus dulces en lugares insólitos para que sus nietos no se los acaben... Y a jalones y estirones teniendo la vida que quiere.

Así que estuve ahí, celebrando los 66 años del patriarca... fue muy chido, muy conmovedor. ¡Gracias por ese trozo de familia convencional que en realidad nunca he tenido del todo!

cc

sábado, 11 de octubre de 2008

un sábado largo y productivo

hoy me dio tiempo de muchas cosas: leí cosas de mi personal interés -Jane Eyre, de la maravillosa e intensa Charlotte Bronte. Yo me sentía Jane Eyre de niña, así que releerlo tantos años después me está resultado muy muy especial-, leí cuestiones escolares -un apasionante retrato de cierto periodo de la vida de José Vasconcelos-, lave mucha ropa y tal, escuché musiquita rica, chacotee con alguien que está entrando -quizás- en mi vida, me hice de comer, fui a comprar varias cosas que me hacían falta en casa, ordené un par de anaqueles, tomé esa maravillosa siesta bajo el sol que me gusta hacer en la sala, pedalee un buen rato y ahora me dispongo a redactar un par de reseñas escolares... Aparte, he comido super bien y ando de muy buen mood.... ¿será?