estoy tan obsesionada con que tu llamada llegue cuando yo la necesito y no llega...
necesito tanto tu llamada y verte que ya ni siquiera sé para qué.... ya es algo como abstracto, despojado de la cercanía que habíamos tenido en todas estas semanas (porque ni siquiera es que esté yo hablando de una relación larga o profunda)...
quiero tanto y pienso tanto en eso que hasta tengo la impresión de que cuando me llames me voy a quedar muda del otro lado, ya no sé ni qué voy a querer decirte...
no soporto tu silencio, no soporto que no llames, no soporto que no escribas, no soporto que no hagas acto de presencia...
es tan tan obvio que no eres para mí que no sé ni para qué me aferro... cada día se va volviendo menos bonito, más tortuoso, más como de poder.... o de mi falta de poder....
sigo esperándote...
pero confío en que no por mucho tiempo.... la verdad es que tú no lo vales para mí y esta historia tampoco lo vale...
pero por ahora espero.
jueves, 25 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
insatisfecha, tonteando... ni sí, ni no
Me siento totalmente confundida:
por un lado, triste de que no me había llamado, ahora que me mando mensajes y me llamó, indignada de que se tardó tanto y de que no insistió. Además, decidida a decirle que no lo voy a ver y triste porque no lo voy a ver... Y ya que le envié un mensaje de que no lo veré, desesperada por decirle que venga a abrazarme un rato.
O sea: un desastre. Y yo enloqueciendo, cuando del otro lado hay calma chicha... no pasa nada, no estamos en la misma frecuencia.
Siento que tengo que huir despavorida, siento que esto es un desastre, un dulce desastre, pero me está agotando y me da muy poco.... Mi amigo Jorge dice que ésta es una problemática típica y exclusivamente femenina.... ¿será?
no vale la pena, como dice Juanga... nunca mejor dicho que esta vez.
cc
por un lado, triste de que no me había llamado, ahora que me mando mensajes y me llamó, indignada de que se tardó tanto y de que no insistió. Además, decidida a decirle que no lo voy a ver y triste porque no lo voy a ver... Y ya que le envié un mensaje de que no lo veré, desesperada por decirle que venga a abrazarme un rato.
O sea: un desastre. Y yo enloqueciendo, cuando del otro lado hay calma chicha... no pasa nada, no estamos en la misma frecuencia.
Siento que tengo que huir despavorida, siento que esto es un desastre, un dulce desastre, pero me está agotando y me da muy poco.... Mi amigo Jorge dice que ésta es una problemática típica y exclusivamente femenina.... ¿será?
no vale la pena, como dice Juanga... nunca mejor dicho que esta vez.
cc
martes, 23 de febrero de 2010
4 días de silencio
me duele el silencio... cuatro días y nada de comunicación. Creo que abrí la puerta para que me mandaran a volar...
tengo que aceptar que si esto pasa es porque en realidad no tenía nada, no era real, no valía la pena.
tengo que aceptar que si esto pasa es porque en realidad no tenía nada, no era real, no valía la pena.
domingo, 21 de febrero de 2010
triste contenida
Aunque no estoy cruda físicamente -ayer sí lo estaba-, me siento super cruda moral. Una vez más, regándola bien feo en las cosas del amor... bueno, no del amor, pero del deseo, de las relaciones. Simple y sencillamente no sé comportarme y, de nuevo, el alcohol me jugó una mala pasada.
Lo que debí haber dicho en la más buena onda lo dije en medio del drama, de lágrimas.... en fin, ya no quiero ni recordarlo... No sé si me va a buscar de nuevo y eso me duele.... debe pensar que estoy super loca... y no lo culpo... lo estoy.
Bueno, no estoy enamorada, no es el fin del mundo ni estoy super triste ni nada, pero pues me duele haberla regado, hacerlo todo tan mal. Veo con claridad que no me debo complicar, pero el chip que funciona dentro de mí es otro y entonces la riego, lo complico, a pesar de que las cosas me estaban saliendo bien. Trampas que me pongo a mí misma. Casi cuarenta años y no aprendo.
bueno, es triste.
Aparte de eso, quiero comentar que ayer me sentí Holden Cauldfield, la guardiana entre el centeno, cuidando a un montón de niños, mis sobrinas, mi sobrino y sus amig@s, en un brincolín en la calle, eso me gustó. Me gustan los chamacos ajenos, jejejejeje.
Bueno, tengo mucha tarea, así que a darle y dejar de pensar en musarañas.
Lo que debí haber dicho en la más buena onda lo dije en medio del drama, de lágrimas.... en fin, ya no quiero ni recordarlo... No sé si me va a buscar de nuevo y eso me duele.... debe pensar que estoy super loca... y no lo culpo... lo estoy.
Bueno, no estoy enamorada, no es el fin del mundo ni estoy super triste ni nada, pero pues me duele haberla regado, hacerlo todo tan mal. Veo con claridad que no me debo complicar, pero el chip que funciona dentro de mí es otro y entonces la riego, lo complico, a pesar de que las cosas me estaban saliendo bien. Trampas que me pongo a mí misma. Casi cuarenta años y no aprendo.
bueno, es triste.
Aparte de eso, quiero comentar que ayer me sentí Holden Cauldfield, la guardiana entre el centeno, cuidando a un montón de niños, mis sobrinas, mi sobrino y sus amig@s, en un brincolín en la calle, eso me gustó. Me gustan los chamacos ajenos, jejejejeje.
Bueno, tengo mucha tarea, así que a darle y dejar de pensar en musarañas.
jueves, 18 de febrero de 2010
he decidido no pensar...
extrañamente, parece que otra persona está entrando a mi vida, aún no lo sé con certeza.... todo lo que sé es que me anda rondando, que no sé si quiero o no quiero, pues me he ido acomodando muy bien en la historia con P.... ya veremos....
lunes, 1 de febrero de 2010
1 de febrero... en la espera
Me he ausentado, por que aunque las cosas no han cambiando demasiado, la verdad es que sí me está pasando algo pero no sé cómo explicarlo, no sé si tengo ganas de explicarlo, creo que estoy loca, creo que estoy triste, creo que estoy un poquito enamorada y que no tengo el menor chance de llegar a una relación real, estable, completa, como quiero, al menos no con esta persona.
En resumen: las cosas con P. han ido mucho mejor, está viniendo a la casa con cierta regularidad, es tierno, la pasamos bien y pues está padré, honestamente. El pero: pues siempre está ahí, latente, esa otra relación que tiene, que aparentemente no va a dejar. Hace dos días muy alterado me dijo que se estaba separando, que le diera chance unos días, que luego quería hablar conmigo. Ayer vino como si nada, ya mejor, y la pasamos bien, un ratito, pero pues mi lectura, lógicamente, es que n se separó ni se va a separar. Y yo... pues me encanta pasarla con él, me gusta que me toque, que me bese, estar pegados, me gusta todo, pero tengo muchas muchas muchas ganas de más. Tengo ganas de que se quede a dormir, de que hagamos algo más que nomás estar aquí, de que esté para mí en todo momento... En fin.
Hoy quedó de llamar. No ha llamado, me parece que está en plena reconciliación con su otra relación, la real. Y yo ni siquiera sé cómo abordar el tema, porque la verdad es que nunca me ha prometido nada, nunca me ha pedido nada. Todo lo que me pasa es este sentimiento, este anhelo que me crece por dentro... pero no tiene de donde agarrarse, cómo por dónde crecer... entonces ¿por qué crece? ¿por qué pienso todo el día en él?
No sé cómo voy a manejarme, no quiero sufrir, quiero pasarla bien, pero también tengo ganas de más, de mejor, de todo...
En resumen: las cosas con P. han ido mucho mejor, está viniendo a la casa con cierta regularidad, es tierno, la pasamos bien y pues está padré, honestamente. El pero: pues siempre está ahí, latente, esa otra relación que tiene, que aparentemente no va a dejar. Hace dos días muy alterado me dijo que se estaba separando, que le diera chance unos días, que luego quería hablar conmigo. Ayer vino como si nada, ya mejor, y la pasamos bien, un ratito, pero pues mi lectura, lógicamente, es que n se separó ni se va a separar. Y yo... pues me encanta pasarla con él, me gusta que me toque, que me bese, estar pegados, me gusta todo, pero tengo muchas muchas muchas ganas de más. Tengo ganas de que se quede a dormir, de que hagamos algo más que nomás estar aquí, de que esté para mí en todo momento... En fin.
Hoy quedó de llamar. No ha llamado, me parece que está en plena reconciliación con su otra relación, la real. Y yo ni siquiera sé cómo abordar el tema, porque la verdad es que nunca me ha prometido nada, nunca me ha pedido nada. Todo lo que me pasa es este sentimiento, este anhelo que me crece por dentro... pero no tiene de donde agarrarse, cómo por dónde crecer... entonces ¿por qué crece? ¿por qué pienso todo el día en él?
No sé cómo voy a manejarme, no quiero sufrir, quiero pasarla bien, pero también tengo ganas de más, de mejor, de todo...
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