jueves, 16 de septiembre de 2010

luces en el camino

Bueno, he tomado distancia de esos pequeños dolorcitos del corazón.

Ahora tengo cierta calma interior, que me sienta bien, que me permite repensarme, me permite no perderme en mis melodramas y me pone a pensar en cosas urgentes que tengo que hacer y resolver, como lo del nuevo depa, lo de la tesis de mi carrera de historia, lo de cuidarme y organizarme más y mejor.

Tengo mucha energía y muchas energías, la cosa es utilizarlas para aquello que me haga estar bien, ser mejor, sentirme mejor.

Me he clavado mucho en la parte está del canal 2, pero ya no más, ya me da flojerita y pues hay mucho mucho quehacer.

Por cierto que escribo todo esto en un día libre en medio de la semana, el 16 de septiembre. Que se cumplieron 200 años de que inició la guerra de independencia y pues el desastroso gobierno federal organizó santo fiestón de oropel, tacuche y lentejuela, como para que no se note que últimamente el país no la está pasando nada bien. Fiesta artificial, vigilancia a top, pan y circo.

Yo ni me asomé, la verdad, sí tuve una como intención de salir y ver a la gente, finalmente no lo hice. Cené con lindas y queridas amigas y la pasé fantástico. Y hoy, todo el día dormité, leí, masturbé, pensé, soñé, vi trozos de festejos por tv, le di vueltas al tema tesis, leí a saramago y un poco de historiografía del siglo XX.

Ahora a las 10:14 de la noche, pues nada, que ando apenas sentándome como a tratar de estructurar, de reunir ideas y fichas para algo que espero que pronto se convierta en una tesis.

Y sí, buen día, no sé por qué últimamente mis fines de semana no he podido hacer estoy de hoy, descansar, dormitar, soñar, leer, reír, buen día, muy buen día.

Y de inmediato me viene el matiz a la cabeza: fue un día rico para mí, pero ahora, en el face book me acabo de enterar que dos chavitos de El Diario de Juárez fueron atacados, uno ya murió, el otro está gravísimo. Mi país, qué país. No tan buen día... Otra vez, el dolorcito, ese oyito por el que me desangro...