casi todos los días, antes de dormir y al despertar pido exactamente lo mismo.... eso que no tengo en este momento y que anhelo. Todos los días transcurren sin que llegue. Y generalmente, cuando llega algo parecido, la riego, irremediablemente.
me siento extraña, esto se vuelve un peso enorme e inmanejable para mí....
saque de onda... las llamadas que espero siguen sin llegar.
jueves, 25 de marzo de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
...
la semana pasada llamó, vino. Transido de dolor, por sus pérdidas recientes. Abrazos, consuelo, contacto físico para curar un poco el alma.
Y, después, silencio total.
Estoy sacadísima de onda, no sé cómo moverme, no sé cómo interpretar. No sé si es un duelo mezclado con desinterés o es puro desinterés.
Me cansa... me desilusiona un poquito... tengo que deshacerme de todo esto y aunque me lo digo no lo hago.
cc
Y, después, silencio total.
Estoy sacadísima de onda, no sé cómo moverme, no sé cómo interpretar. No sé si es un duelo mezclado con desinterés o es puro desinterés.
Me cansa... me desilusiona un poquito... tengo que deshacerme de todo esto y aunque me lo digo no lo hago.
cc
lunes, 15 de marzo de 2010
15 de marzo y el sereno
Sigues sin llamar y yo apenas empiezo a asimilar que ya no habrá llamadas. ¿Será por eso la gripa? ¿La tristeza? Sin embargo, no hay nada como una buena conversación con una amiga, que te dé tus sapes y te haga reaccionar.
Así que estoy en ésas: superándolo... dejándolo atrás... preguntándome un poco si estará siendo difícil para ti también, si a veces recuerdas...
porque para mí, mientras estaba de viaje decidí que ya te iba a dejar ir, pero al regresar decidí que te quería de nuevo... cuando, en realidad, todas las decisiones están de tu lado... eso es lo más triste. no estoy decidiendo, sino que estoy acatando, y lidiando, como puedo, con esas decisiones, con tu decisión de salir de mi vida.
así es.
triste y áspero. Y comprensible.
Así que estoy en ésas: superándolo... dejándolo atrás... preguntándome un poco si estará siendo difícil para ti también, si a veces recuerdas...
porque para mí, mientras estaba de viaje decidí que ya te iba a dejar ir, pero al regresar decidí que te quería de nuevo... cuando, en realidad, todas las decisiones están de tu lado... eso es lo más triste. no estoy decidiendo, sino que estoy acatando, y lidiando, como puedo, con esas decisiones, con tu decisión de salir de mi vida.
así es.
triste y áspero. Y comprensible.
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